Obara meyi. Los olodus o apóstoles de Orunmila (1)

tablero santeria.frEn diferentes artículos encontrareis las parábolas sobre los trabajos de los dieciséis apóstoles u olodus de Orunmila, tanto en el cielo como al bajar a la tierra. Publicamos los artículos, siguiendo el orden de los odus de Ifa, empezando por Eyiogbe y acabando por Ofun. Siguiendo ese orden continuamos con los trabajos de Obara Meyi. Dada la extensión de los trabajos de algunos olodus, los publicaremos en varios artículos.

Con este olodu del cuerpo genealógico de Ifa se inicio la confusión y la incomprensión por los primeros cuatro olodus (Ogbe, Oyeku, Iwory e Odi) independientemente de su signo este hacia arriba o hacia abajo, ellos siempre retienen su identidad. Fue con Obara que se produjo el hecho de que la inversión de los signos comenzó a ofrecer una nueva nomenclatura diferente. Si el marcaje de Obara se invierte se convertiría en Okonron. Así es con los once restantes olodus de Orunla. Por lo tanto fue Obara meyi quien ordeno que antes de darle comida a Orunla el ofrecedor tiene que rogarle a él que la acepte. Ya sea la comida una rata, un pescado, una gallina o un chivo. Los ofrecedores tendrán que rogarle a Orunla de rodillas para que él acepte cualquier comida ofrecida por ellos. Es por esto que se dice que no es difícil rogar un favor de la divinidad patrona de uno. Obara meyi era famoso por su preocupación por la pobreza de las criaturas de dios. La gente se había engañado a si misma con la débil y derrotista filosofía de que había virtud en la pobreza material. El demostró que el destino de una persona era su propia elección y si alguien se mantenía en la pobreza esto era la medida de su esfuerzo personal. Por ejemplo, cuando el coco estaba abandonando el cielo para ir a la tierra con su otra hermana la palma real, ellas fueron por adivinación a un awo llamado Jeemfi di hee, el nombre de Obara meyi en el cielo. El hizo adivinación para ellas y les aconsejo que hicieran el sacrificio prescrito. Al llegar al mundo ambas hermanas se casaron con Ode (esto es afuera). El coco produjo gran cantidad de frutos lo cual la convirtió en la favorita de todos. Por otro lado, la palma real, aunque mas bella que su hermana coco, se mantuvo como un objeto de decoración estéril para su esposo y careciendo de significación alguna para cualquier otro. El también hizo adivinación para la rana cuando ella estaba viniendo hacia el mundo. El le aconsejo a la rana que hiciera el mismo sacrificio prescrito para las hermanas palmas. Ella lo hizo y comenzó a multiplicarse tan pronto llego a la tierra. Después que Obara meyi ayudo a varios otros en el cielo, vio mucha pobreza en la tierra y decidió venir al mundo para traerle prosperidad. Antes de esto, fue por adivinación a un sacerdote de Ifa que le aconsejo que hiciera sacrificio con cuatro palomas y un pedazo de tela blanca para que la prosperidad y la riqueza lo acompañaran y pudiera ayudar al mundo.

El duro paso de la prosperidad en el mundo.

Cuando el rey de la muerte escucho que un awo iba a partir hacia la tierra en compañía de riqueza y prosperidad, decidió detener a quien quiera que fuera. Sin saber exactamente quien era, decidió poner a todos los awos del cielo a prueba bajo pena de muerte. El estaba acompañado por catorce consejeros. Entre tanto el rey de la muerte se puso la ropa de su esposa (la enfermedad ya que esta es su esposa), y se puso tan enfermo que su cuerpo comenzó a emitir un olor muy ofensivo, también preparo una serie de nueces de cola, las cuales en realidad eran huevos y barrilillos de vino que contenían orine de oveja para brindarle a sus invitados.

Entonces invito a los awos celestiales para que uno tras otro viniera lo curara. Le dio a cada uno siete días para que lo hiciera, si no podía regresar a su casa. Tan pronto como los awoses iban llegando, la muerte les daba la nuez de cola para que la partieran como un testimonio de su pobreza. La mayor parte de ellos falo la prueba de partir la nuez de cola por lo que fueron de inmediato encadenados. Los pocos que pasaron la prueba de la nuez de kola revelaron lo que realmente era, un huevo, no pudieron sobrevivir la prueba de curarlo ya que mientras mas trataban de administrarle medicina al rey de la muerte, mas indispuesto lucia. Ya tenia a varios awoses celestiales en su celda, cuando le llego el turno a Obara meyi. Obara meyi recibió la invitación del rey de la muerte el (también conocido como Jeenfidi hee o: déjeme sentarme tranquilo e inofensivamente, como se le llamaba en el cielo) decidió consultar con su Ifa quien le aconsejo que ofreciera un macho cabrío a Esu y un chivo a su ángel guardián. Rápidamente el hizo los sacrificios. Cuando salió hacia la casa de la muerte, llevaba puesto un collar mágico (ude) el cual era su principal instrumento de autoridad (ase), también se le había dicho que le diera una escalera a su ángel guardián y otra a Esu, lo cual hizo. Cuando llego a la casa de la muerte, toco a la puerta pero antes que le abrieran se le pidió que revelara el numero de personas que había en la habitación y lo que estaban haciendo en ese momento. Rápidamente miro en la bola de cristal de su collar y revelo que había 14 personas en la habitación y que cada una sostenía una copa de vino de la cual bebía.

Con esto se le autorizo a que entrara teniendo su espalda pegada a la puerta. La puerta entonces se abrió y el entro. Eventualmente el rey de la muerte apareció con aspecto de hallarse gravemente enfermo. Tan pronto como tomo asiento, la muerte ordeno que se le diera nuez de kola y vino. Cuando la nuez de kola fue servida, Jeemfidi hee le dijo a los otros que las nueces de kola habían llegado y que ellos las debían partir. Utilizando un encantamiento especial en el cual los invoco por sus nombres celestiales, el conjuro a la nuez de kola y al vino para que en realidad eran vino y nuez de kola tal y como dios lo había creado, se mantuviera como tales, de otro modo debían ante sus ojos tomar sus identidades reales y verdaderas. Al instante, todas las pociones venenosas contenidas en el vino ascendieron a la superficie, mientras que el orine de oveja se mantuvo en el fondo; al mismo tiempo las nueces de kola se convirtieron en huevos. El entonces protesto ante el rey de la muerte por recibir un trato tan poco hospitalario.

La muerte se disculpo y lo apaciguo trayéndole nueces de kola y vino de verdad. La muerte, sin embargo, le pidió que a pesar de su disgusto inicial le ayudara a curarlo de su mal. El le contesto diciendo que primero tenia que comer y beber ya que estaba hambriento producto de su largo viaje. Mientras que a Obara meyi se le servía la comida, Esu se transfiguro en un niño afectado de frambesia (infección tropical de la piel) y se paro en la puerta.

Antes de comenzar a comer, saco su instrumento de adivinación, el okpele, y apareció su propio Ifa. Esto lo hizo pensar en si la comida era o no saludable. Entonces invito al niño con frambesia a que comiera de la comida. El niño se trago todo incluyendo el recipiente. En pago, el niño le dijo a Obara meyi que dispusiera de la olla de barro que era en realidad el recipiente con el cual se trataba normalmente su frambesia. Cuando salio a botar la olla, el niño le aconsejo que accediera a curar al rey de la muerte. Después que regreso a la habitación del rey de la muerte, accedió a hacer lo posible para curarlo. También acepto el hecho de que no regresaría a su casa si no lograba cumplir la tarea en un plazo de siete días. Por su parte, Obara meyi planteo que como no había debito sin crédito, el deseaba saber cual era el premio que le aguardaba si lograba curar al siempre joven rey de la muerte de su mal por lo que este le premio entregándole. La mitad de sus posesiones celestiales si lo alcanzaba.

Por la misma razón el niño aquejado de frambesia también le pregunto a Obara que le daría si lograba ayudarlo, Obara prometió darle la mitad de lo que obtuviera como premio.

El rey de la muerte tenia el habito de quitarse su vestido de enfermedad cuando se iba a acostar y ponérselo nuevamente a primera hora de la mañana. Esa misma noche cuando fue a la cama. Esu utilizo la escalera con la cual Obara hizo sacrificio para subir a la habitación de la muerte. Mientras hacia esto conjuro a la muerte para que durmiera profundamente. Tan pronto como la muerte se durmió, Esu como niño aquejado de frambesia, llevo a Obara para que subiera por la escalera y viera cuan sano y saludable lucia el viejo y particularmente cuan suave se hallaba su cuerpo sin el vestido de la enfermedad. Al día siguiente, la muerte invito a Obara meyi para que comenzara a trabajar a fin de curarlo. Obara recolecto todas las hojas disponibles y les adiciono iyerosun, su polvo de adivinación, y las preparo para que la muerte se bañara con ellas durante 7 días. Sin embargo la muerte no se baño con los preparados. Mientras tanto, Obara le estaba dando al niño la mayor parte de la comida que el estaba recibiendo.

Al sexto día, el rey de la muerte le dijo a Obara que el no estaba mejorando y que al contrario, se había pasado noches sin dormir. Esa noche, Esu nuevamente conjuro a la muerte para que durmiera profundamente y catapulto a Obara y al niño mediante la escalera invisible hasta la habitación de la muerte. Cuando llegaron al local, el niño le dijo a Obara que cogiera la olla donde se hallaba el vestido de enfermedad de la muerte. Una vez afuera, Esu conjuro el camino hacia el rió para que en el mismo no hubieran seres vivientes, ya que esta prohibido que ninguna persona vea esa olla.

Después de esto, ellos procedieron a llevar la olla al río y allí la lanzaron. Al regreso, ambos se acostaron a dormir. Poco después amaneció y ya era el día señalado. Tan pronto como aclaro se reunió un grupo de visitantes celestiales con el fin de presenciar la suerte de Obara meyi. Entre tanto, la muerte tomo su baño y busco la olla que contenía su vestido de enfermedad, pero no lo pudo hallar. Al no poderlo encontrar, la muerte decidió encerrarse en la habitación. Después de esperar en vano a que el rey de la muerte saliera del local, Obara lo mando a buscar porque estaba ansioso por saber cual iba a ser su suerte. Después que toco varias veces en la puerta de la habitación de la muerte, el viejo se vistió y salió. Se sentó en su trono con su cuerpo brillando radiante y transparente con aspecto sano y saludable. Obara entonces le pidió a la muerte que anunciara el resultado de sus esfuerzos y este confirmo que su tratamiento le había dada una patente de sanidad.

La muerte entonces entro y saco todos los tesoros dobles para entregárselos a Obara. El niño le aconsejo a Obara que gritara debido a que el rey de la muerte había cumplido su palabra. De acuerdo con esto Obara grito y su alarido fue amplificado y repetido por Esu y el sonido hizo que los cimientos del cielo se estremecieran. El incidente hizo temblar al rey de la muerte quien penetro en la habitación para meter la mitad de todas sus pertenencias en un barril de nueces de kola que posteriormente puso afuera. Antes de salir, el niño le había aconsejado a Obara que aceptara del rey de la muerte solamente un barril de nueces de kola. Eventualmente, la muerte salió con dos recipientes, una caja de bronce conteniendo desperdicios y un barril de nueces de kola y le pidió a Obara que escogiera uno de los dos. De acuerdo con lo que le había aconsejado el niño aquejado de frambesia, Obara escogió el barril de nueces de kola y partió hacia su casa. Mientras tanto, Esu se había transformado en un viejo y se hallaba en el camino esperando por Obara. Este, por su parte, busco al niño y al no poderlo hallar le dejo algunos de los regalos con su propio ángel guardián y continuo su viaje.

Antes de llegar a su casa, se encontró con un viejo en una choza que no estaba ahí cuando el se dirigió a cumplir con su misión. El viejo le dijo a Obara que le mostrara el premio que había obtenido producto de su viaje. En ese momento comenzó a preguntarse si no era Esu quien nuevamente estaba jugando. Para salir de dudas saco su ase y conjuro al viejo para que se transformara en su verdadero ser. El viejo al instante se trasformo primero en el niño aquejado de frambesia y después en Esu en todo su esplendor. Entonces Obara le dio las gracias por toda la ayuda que le había prestado durante su imposible misión. Saco el barril de nueces de kola y le dijo que tomara cualquier cantidad que deseara del mismo. En respuesta, Esu le pidió que lo llevara a donde quiera que el fuera y que le diera una parte de cualquier cosa que el comiera tal y como lo había hecho durante su viaje. Al llegar a su hogar, Obara meyi le dio otro macho cabrío a Esu y un chivo a su ángel guardián. Entonces invito a sus amigos a una comida de agradecimiento, siendo el único awo que pudo frustrar las malvadas maquinaciones del rey de la muerte.

Por esta razón, cuando Obara meyi sale en adivinación para una persona a quien la muerte le esta tocando a la puerta, a la misma se le deberá aconsejar que haga el mismo sacrificio que hizo Obara meyi antes de que la muerte lo pusiera a prueba.

En ese momento Obara meyi decidió que había llegado la hora de partir hacia la tierra. Antes de abandonar el cielo mando a buscar a sus sacerdotes de Ifa para que hicieran adivinación para el. Se le dijo que para poder llevar la prosperidad al mundo había que hacer sacrifico con un chivo a su Ifa, agregándole un barril de nueces de kola y que le diera un macho cabrío a Esu. El hizo el sacrificio y partió hacia la tierra. Nació de un padre que solamente tenia la mano izquierda, mientras que la madre era ciega de un ojo. A pesar de sus deficiencias físicas, ellos tenían muchos enemigos. Fue Obara meyi quien introdujo los sueños en el mundo ya que cuando se hallaba en el útero siempre le estaba revelando peligros inminentes a sus padres. Cuando aun se hallaba en el útero, los ancianos de la noche vieron que iba a nacer un niño el cual traería prosperidad a la tierra y tomaron la determinación de que no naciera vivo. Una noche, le dijo a su padre en un sueño que preparara una medicina en un jabón que tuviera un precio de 35 centavos para bañarse con el con el fin de protegerse del ataque de los ancianos de la noche. En el sueño le dijo al padre que cuando recolectara las hojas las debía dejar toda la noche en el lugar sagrado de Esu. A la mañana siguiente debía molerlas y machacarlas con jabón para bañarse ambos. Eventualmente Obara meyi nació sin dificultades y ellos no tuvieron mas problemas con los ancianos de la noche. Cuando nació los padres fueron a un sacerdote de Ifa en busca de adivinación por el día de su nacimiento.

Obara meyi fue el único hijo que tuvieron sus padres. Rápidamente creció para convertirse en un pillo. Siempre estaba diciendo cosas que no tenían sentido de todos los awoses mayores de Ifa y estos no estaban contentos con el. A una edad muy temprana acudía a las reuniones de los mayores donde con frecuencia se convertía en el centro de la atención. Había una reunión de awoses mayores que se celebraba cada 17 días en el palacio del rey de Ifa. El juego de ayo frecuentemente se jugaba después de la reunión, aunque este muchas veces terminaba con la muerte de uno de los hijos del rey. En la primera reunión a la que asistió, Obara meyi bebió mucho y después de emborracharse se vanaglorio de que en la próxima reunión a que asistiera revelaría los nombres de los responsables de las muertes periódicas de los hijos del rey. Había un alto jefe llamado Oshin quien de manera clandestina estaba realizando todas las atrocidades. Después de la proclamación del joven Obara meyi, la reunión se disperso con el acuerdo tácito de que si no cumplía su promesa seria ejecutado. Convencido de que Obara meyi no podía revelar sus nombres, los conspiradores fraguaron un plan para matarlo. Se sentaron en el camino de los arbustos a conspirar, mientras la madre de Obara meyi a quien ellos no conocían, regresaba de la granja y oyó a los hombres organizando el nefasto plan en contra de su hijo. Después de oír los detalles, corrió a la casa a consultar a sus sacerdotes de Ifa (anteriormente mencionados) acerca de cómo salvar la vida de su único hijo. A la madre se le aconsejo que preparara tres ñames machacados y tres ollas de sopa y que lo llevara todo a la orilla del río. Ella debía ponerse una cuenta en la cintura cunado fuera al río y en este debía bañarse. Mientras se estuviera bañando descubriría lo que tenia que hacer para salvar la vida de su hijo. Fue para su casa e hizo como se le dijo. Al llegar al río deposito el ñame machacado y la sopa en la rivera y se interno en el agua para bañarse. Mientras se bañaba, un hombre llamado Okpolo llego al lugar y la saludo. El hombre rápidamente se baño en el río y salio apurado. Cuando la mujer le pregunto a que se debía su prisa, el hombre le respondió que se estaba preparando para asistir a la reunión del día en el palacio del rey. Ella lo invito a que comiera de la comida que había dejado a la orilla del río antes de que el se fuera.

Como en las largas reuniones que se celebraban en el palacio del rey no se servia comida de manera general (lo cual explica porque a los hijos del rey los estaban matando) Okpolo se alegro mucho antes de partir hacia la reunión. Mientras comía, el hombre señalo que ese día iba a tener lugar un acontecimiento importante en la conferencia del rey ya que iban a matar al locuaz e insolente Obara meyi, pues el no iba a saber que sección de los jugadores de ayo era responsable de las muertes de los hijos del rey, tal y como había proclamado. Termino revelándole a la mujer que el Okpolo, era de hecho uno de los conspiradores debido a que el rey era tan mezquino que nunca servia comida o merienda alguna en las largas reuniones. El otro hombre que paso por allí fue Obuko, quien se comporto casi de misma manera. Después de comer del ñame machacado le contó a la mujer los detalles de su misión para ese día agregando que el era uno de los que estaba matando a los hijos del rey, debido a su mezquindad. También revelo ser él uno de los conspiradores que se hallaba entre los que iban a matar al parlanchín y alardoso Obara meyi en la conferencia debido a que el nunca sabría sus nombres. Entonces se le presento a la mujer como Obuko omo lubebere tube y dijo que los otros eran: Agbo omujojoguole y Okpolo ami sosu run. Termino confirmando que ellos eran los tres confabulados que estaban matando a los hijos de Olofin después de jugar al juego de ayo. Además revelo que Obara meyi alardosamente había prometido revelar el nombre de Oshin como único conspirador, mientras que este de hecho no iba a ocupar su asiento en la conferencia ese día. Dijo además que el hijo mayor de Oshin llamado Aremo, iba a ocupar el lugar de su padre en la reunión mientras que su padre se sentaría al lado. Finalmente informo que se iba a preparar un asiento especial para Obara meyi bajo el cual había un hoyo cubierto con una estera. El indiscreto Obuko continuo diciendo incluso que la única forma por la cual Obara meyi podía evitar la suerte que le aguardaba era viniendo con un perro y un bulto de eko y akara. Si tiraba eko y akara en la estera debajo de la silla para él reservada, su perro iría a buscarlos. La mujer enfatizo que seria un buen libramiento si Obara meyi se moría ya que el pueblo se convertiría en un lugar mas pacifico. Con esto, Obuko partió hacia el palacio del rey. Agbo fue el ultimo en llegar al río. El también llevo a acabo el ritual de la revelación después de comer del ñame machacado y confirmo lo que Okpolo y Obuko habían revelado antes que el. También confeso porque y como ellos se proponían matar a Obara meyi. Después de comerse su parte del ñame machacado, Agbo partió hacia la conferencia. Poco después, la madre de Obara meyi salio hacia su casa para informar a su esposo e hijo acerca de lo que había sucedido en el río. Rápidamente detallo la secuencia de los acontecimientos diciéndole a Obara meyi lo que tenia que hacer. El debía ir con su perro llamado Boghoye aje ejobi. Le aconsejo que tirara eko y akara debajo del asiento preparado para el y que llamara al perro para que los recogiera. Si el perro caía en el hoyo, el debía ponerse de pie y preguntar por aquella persona que se llamaba Obuko. Tan pronto como esta se identificara, Obara meyi debía ordenar que fuera ofrecida en sacrificio a Esu. Después debía preguntar por aquella persona llamada Agbo y si la misma se identificaba, debía ordenar que fuera ofrecida como sacrificio al lugar sagrado publico de los antepasados del pueblo. Finalmente debía preguntar por la persona llamada Okpolo y tan pronto como se identificara el debía ordenar que una flecha fuera enterrada a través de su boca y ano, ofreciéndolo después como sacrificio a la divinidad del suelo (Oriolo).

Cuando se le preguntara la razón por la cual los tres hombres debían ser ejecutados, el debía revelar que ellos habían sido los conspiradores responsables de la muerte de los hijos del Olofin, después de haber jugado el juego de ayo con ellos. Pasado ese episodio debía ordenar que el hombre del trono se bajara del mismo debido a que era un impostor y que debía darle paso a su padre Oshin, quien en ese momento estaría fumando una larga pipa llamada ekitibe por el costado del salón. Cuando Obara meyi salio para la conferencia llevaba puesto el traje de su padre llamado Gbariyee y su gorro llamado labagaden. Fue con su perro llamado Boghoye atoju ma oko. Al llegar a la entrada principal del exterior del salón de reuniones del pueblo, los espectadores comenzaron a cantar en alabanza con gritos de Obara meyi afenju omo. Al entrar en el salón, rápidamente fue llevado a que ocupara la silla que le estaba reservada. En este momento, se mantuvo quieto, saco su bolso de eko y akara y los tiro bajo el asiento marcado para él, instruyendo a su perro para que los cogiera. El perro fue derecho a buscarlos, pero cayo a través de la estera en el profundo hoyo cuyo fondo estaba cubierto de garfios y pinchos. Invirtiendo el orden en el cual debía cumplir las tareas ese día, comenzó por ordenar que el hombre que se hallaba sentado en el trono debía retirarse de inmediato para darle paso al jefe Oshin, su padre. El hombre en el trono rápidamente se levanto y su padre se movió para ocupar el asiento. Entonces llamo al hombre llamado Obuko y le ordeno que se levantara y se identificara. También llamo a Okpolo y a Agbo para que se levantaran y se identificaran. Todos hicieron como se les dijo. Obara meyi instruyo que Obuko fuera sacrificado a Esu, Agbo al lugar sagrado publico de los antepasados y Okpolo a la madre tierra (Oriolo). Cuando Oshin le pregunto a Obara meyi por el delito cometido por los tres hombres, este le recordó la promesa que se había hecho en la reunión anterior de descubrir a los conspiradores responsables de la muerte de los hijos de Olofin después que jugaran al juego de ayo con el. Confirmo que los tres hombres eran los culpables. Después de esto, los tres hombres fueron utilizados para sacrificio.   Los culpables eran en realidad el macho cabrío, el carnero y la rana. Todos los presentes entonces se alzaron y aplaudieron ensordecedoramente, ovacionaron a Obara meyi. Fue cargado en hombros y fue llevado afuera en procesión abierta. Los padres de Obara meyi antes de que esta saliera de la casa habían jurado suicidarse si su único hijo perdía la vida en el encuentro. Tan pronto como el padre escucho los gritos, concluyo que su hijo estaba muerto y se quito la vida. Cuando la madre lo vio que lo llevaban en hombros en una procesión triunfal saco la cabeza del dogal de soga que había colgado preparada para suicidarse. Entonces utilizo la soga (oja u oza) para darle las gracias a su propia madre. Esta es la soga que la gente utiliza para amarrar el lugar sagrado de sus madres fallecidas en lugares de la tierra yoruba y beni hasta este día. Es por esto que se dice que fue la madre de Obara meyi la que lo salvo de las frías manos de la muerte.

Cuando Obara meyi sale en igbodu durante la ceremonia de iniciación de Ifa, a la persona se le deberá decir que si su padre esta aun vivo, el fin de éste esta cerca. A la persona se le deberá decir que tiene prohibido terminantemente beber vino. También deberá evitar compartir una herencia de una persona fallecida. Tres días después que le salga en igbodu, el deberá preparar el lugar sagrado de Esu su Ifa. Después de esto deberá comprar una guinea para su madre, si esta viva, para servir la cabeza de ella por el. Si ella esta muerta, deberá utilizarla para servir el lugar sagrado de su madre o en el dedo gordo de su pie izquierdo. También deberá servir su propia cabeza con dos guineas. Después deberá preparar lugares sagrados para las divinidades de Oggun y Eziza para el.

Si Obara meyi sale en la adivinación de ikin, a la persona se le deberá aconsejar que sirva su cabeza rápidamente con una paloma o un ave. Si sale para una mujer embarazada a ella se le puede decir con toda certidumbre que tendrá jimaguas.

Cuando Obara meyi sale en adivinación de okpele, a la persona se le deberá decir que sirva a Oggun y Eziza con un gallo a cada uno. Se le deberá aconsejar que no entre en ninguna contribución económica (esusu) con nadie. También deberá cuidarse permanentemente de unirse a ningún club o grupo, no sea que una muerte a destiempo se desprenda de ahí.

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