Refranes de Okana (1) y sus combinaciones en el diloggun

caracoles cauris He aquí algunos de los muchos refranes de la letra Okana u Ocana (1) y de sus diferentes combinaciones con las otras letras del diloggun. Okana (1) dice:
– Por uno empezó el mundo.
– Si no hay bueno no hay malo.

Okana tonti Okana (1-1)
‑ A rey muerto, príncipe coronado.
– Por uno empezó el mundo y por uno se acaba.
– El monte tiene una hierba buena y otra mala.
– El agua no se puede atar con una soga.
– Anuncia la muerte de repente de tres personas.
– Con una atarraya no se puede pescar un hipopótamo.
– El saco bien amarrado, si se vira, no se sale.
– El agua con que se lava las manos, cuando cae a la tierra, no se puede recoger; la tierra se la toma.
– Si se sueldan dos pedazos de hierro, no se pueden separar después.
– La cabeza del hombre tiene dos contrarios, la cólera del corazón y el deseo de amar.
– En la basura a veces se encuentra la felicidad.
– Si al derecho no funciona, hágalo al revés.
– Lo que haga con la cabeza, no lo deshaga con los pies.

Okana tonti Eyioko (1-2)
– El derecho de uno se extingue cuando nace el que le sucede.
– El que le da fin al principio es la muerte.
– Reemplazamiento por pleito.
– Desobediencia, insubordinación.
– Cuando hay mucha candela, Yemayá la apaga con agua.
– La tragedia vieja vuelve a salir.
– La enfermedad llega lo mismo por tierra que por mar.
– El que mal hace y bien hace, para sí hace.
– Confórmese con lo que Dios le da.
– Por mucho que te disfraces, la muerte te reconoce.

Okana tonti Ogunda (1-3)
– Revolución. Cuidado no vaya a echar sangre por la boca, por la nariz o por el ano.
– La candela no derrite la cadena pero sí al hierro.
– Lo negro se destiñe y lo blanco se ensucia.
– El testarudo o ignorante vive en el desierto donde el agua es poca; camina tropezando y vive muerto.
– Los astros tienen que comer.
– Tu enemigo muerto sigue siendo tu enemigo.
– La guerra sólo produce destrucción.
– Si va a cortar hierba, afile el machete.
– En lo que el hacha va y viene, el palo descansa.
– El triunfo final le corresponde a Dios.

Okana tonti Iroso (1-4)
– No hay lengua que vituperó que Dios no castigó.
– A la tierra que fueres, haz lo que vieres.
– El que persiste triunfa.
– En la tierra de los tuertos, cierra un ojo y tira.
– El que es de paz, engaña al enemigo.
– El que repara el daño que hizo, mitiga su falta.

Okana tonti Oshe (1-5)
– El agua estancada no mueve molino; la sangre enferma produce mortandad.
– Envidia y traición.
– Los que comen en tu misma mesa serán los que te manchen.
– Fue por lana y salió pelado.
– El río nunca atrasa, adelanta.
– El que no quiere responsabilidades, que no haga familia.
– Las manchas que te pone la gente son indelebles.
– El chisme mató al cariño por envidia.

Okanta tonti Obara (1-6)
– No vaya usted a perder la cabeza.
– El muerto está parado. Atiéndalo.
– La cabeza necesita al cuerpo y el cuerpo la cabeza.
– La mentira produce destrucción.
– En la calle, la suerte y la desgracia tienen quien las cuide.
– No subestime al pequeño.
– Lo que comience, termínelo.
– El que pierde la cabeza, se pierde.

Okana tonti Odi (1-7)
– Entre cielo y tierra no hay nada oculto; más tarde o más temprano todo se sabe (la estafa amorosa es peligrosa).
– Sin ron se vive, sin agua no.
– El eco de la conversación puede ser nuestra destrucción.
– Cada uno con su cada cual.
– El que no va por camino conocido, retrocede y encuentra los demás cerrados.
– Gran extensión de agua que alimenta pequeña corriente.
– Los vicios del cuerpo son disgustos de la cabeza.
– Por muy grande que sea el barco, el mar siempre lo mece.
– El que no sigue su rumbo, no encuentra su suerte.

Okana tonti Eyeunle (1-8)
– Por ocultas que se hagan las cosas, se saben y se descubren.
– Todo fin tiene un principio, todo principio tiene un fin.
– Felizmente él es ignorante, pobre de él cuando se abran sus sentidos.
– Lo que se sabe, no se pregunta.
– Mira, oye y calla.
– En el mundo, si no hay buenos, no hay malos.
– El mal y el bien son jimaguas.
– La ignorancia se ha de pagar cara.
– Si no sabes lo que tienes, valóralo y podrás cobrar el doble.

Okana tonti Osa (1-9)
– Tormenta que se avecina. Ebbó rápido.
– Se van uno a uno y de los mejores.
– La muerte de uno, es la vida de otro.
– Con la verdad se gana, aunque el enemigo quiera quitársela.
– Se hace el bobo para bien y para mal.

Okana tonti Ofun (1-10)
– Se pierde la posición por terquedad.
– El que mucho abarca poco aprieta.
– Aunque no esté en el mundo, que la bendición de mi madre me alcance.
– Déle de comer al mendigo, aunque no tenga con qué pagar.
– Si no mira su casa, no puede mirar las demás.
– La astucia puede desplazar a la sabiduría.
– Los últimos serán los primeros.

Okana tonti Ojuani (1-11)
– La avaricia rompe el saco.
– Lo que tiene principio, tiene fin.
– Donde se destapa la verdad, se descubre la mentira.
– Haga bien las cosas para que no tenga que rehacerlas.
– El machete viene y arranca la cabeza al maíz que lo desafió.
– El mundo de arcilla nunca cae al suelo sin dejar de existir.
– El mal comienzo produce un mal fin.
– La tinaja rajada, si no se repara, sigue botando el agua.
– Lo que con trampa se adquiere por trampa se pierde.

Okana tonti Eyila (1-12)
– Según sea la elevación, así será la caída.
– La caída de unos es la elevación de otros.
– Ayer maravilla fui, hoy sombra de mí no soy.
– El revoltoso siempre está comenzando.
– Cuando un gobernador sale, otro se sienta.
– Cuanto más tiene, más quiere.
– Falsedad y maldad se unen a la calumnia.

Okana tonti Metanla (1-13)
– Lo que más destruye al hombre es la enfermedad.
– Cuando una mujer toma una azada, el hombre no puede quitarle su lugar.
– El canto de la guataca convierte al monte en comida.
– El que mal hace, para sí mal tendrá.
– Se bautiza arriba y se respeta abajo.
– Lo mismo se pudre la carne del elefante que la del leopardo.

Okana tonti Merinla (1-14)
– Al que le pica, es porque ají come.
– De arriba lo mismo viene bueno que malo.
– Hágase el muerto para ver el entierro que le hacen.
– Si Dios no quiere, nada comienza.
– El que mira hacia abajo no recibe bendiciones.

Okana tonti Marunla (1-15)
– El hombre propone y Dios dispone.
– Pólvora salva y pólvora mata.
– La comida entra con buen olor y sale apestosa.
– El hombre no deshace lo que mucho le costó hacer.
– El que se cree indispensable lo reemplazan.

Okana tonti Merindilogun (1-16)
– La venganza es la justicia del hombre. La justicia es de Dios.
– Todos los pájaros comen arroz y el totí carga la culpa.
– Menéalo que tiene el azúcar abajo.
– La enfermedad no conoce ni bueno ni malo.
– El que mata por amor, mata por gusto.

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